ALIMENTARSE EN LA CIUDAD

¡Y aquí los tenemos! Pequeños consejos de salud para cuidarte a ti y los que te acompañan, aunque vivas en la ciudad.

 

La propuesta que hacemos desde Fisioterapia Holística es que elijamos alimentarnos lo más limpio y sano posible en el día a día y si un día te apetece irte de vinos, cañas o de cumpleaños y te ponen unas croquetas de tapa o un trozo de tarta puedas disfrutarlo también. Ni el exceso ni el defecto.

 

                                                                "Encuentra tu equilibrio" 

 

Sabemos que viviendo en la ciudad la vida suele ser ajetreada, puede que comas en el trabajo, que no te guste cocinar, que todo lo ecológico no se adapte a tu bolsillo o que simplemente no tengas tiempo para nada.

Pero hay algo muy importante: NUESTRA MATERIA, EL CUERPO, ESTÁ HECHA DE CÉLULAS.

 

Las células utilizan nutrientes y oxígeno para sobrevivir. Para poder hacer todas esas cosas que haces necesitas estar bien. Si las células no reciben lo que necesitan, no van a estar bien y si ellas no lo están, tú tampoco puedes estarlo, por la sencilla razón de que estás compuest@ de ellas. Por eso, asumiendo todo lo anterior, podemos dar pequeños consejos sencillos para que poco a poco puedas ir adaptándolos a tu día a día y en la medida que quieras, porque solo tú puedes ocuparte de este cometido.

 

·         Escoge alimentos de temporada. (Contienen más nutrientes al ser la época más favorable para su crecimiento, en cada estación del año crecen los vegetales con los aportes nutricionales que se necesitan para ese momento, ayudamos al comercio autóctono del lugar).

 

·         Come de todo: Hidratos de carbono, lípidos (grasas), proteínas, vitaminas, minerales y enzimas.

 

·         Elige los alimentos guiándote por tus gustos, que en realidad son los gustos de tus células. 

 

·         Consúmelos de la manera más limpia posible. (Crudos bien lavados, al vapor, hervidos, plancha, horno, estofado, escalfado…reduciendo el consumo de fritos).

 

·         Elige alimentos que sabes que te sientan bien.

 

·         Reduce el consumo de lácteos y gluten en épocas de resfriados y dolores de cabeza.

 

·         Si comes en el trabajo y no te gusta cocinar, puedes hacer un día a la semana varias cosas muy sencillas en mayor cantidad y fáciles de compaginar con otras. Como el arroz, patatas al vapor, pisto, humus, cremas, etc. Todo puede adaptarse. Cosas que sean sencillas de hacer y que puedas mezclar con otras para hacer algo más completo.

 

Ejemplos: arroz con pisto, arroz o patatas con pescado a la plancha, pisto con huevos duros, ensalada de garbanzos con canónigos, frutos secos y semillas, calabaza al vapor con espárragos blancos, patatas al vapor con lacón… Investiga lo que te gusta, sencillo y que añadiendo 3 cositas te hagas un manjarcito. Rico y con nutrientes.

 

Durante la semana solo tendrás que abrir un tupperware y meter una cucharada o dos de cada cosa y añadir unas semillitas, frutos secos, pasas, canónigos, atún, etc.

 

·         En lugar de bollos, chuches, chocolatinas, puedes elegir algunos días fruta o frutas deshidratadas sin azúcar o frutas pasas. Si con esto no te es suficiente y te apetecen galletas o bizcocho, es más conveniente que un día a la semana hagas una tanda de galletas caseras o un bizcocho o tarta caseros y te dure toda la semana. Esto nos evita edulcorantes, conservantes y excesos de sustancias químicas que no necesitamos. Así sabemos lo que estamos comiendo y lo que le damos a nuestras células.

 

 

 

 

Si os apetece compartir alguna receta sencilla y saludable para nuestr@s lector@s, podéis hacerlo en la zona de comentarios.

 

 

¡¡Feliz Otoño!!!

 

 

Paula Florit Docavo

Iridóloga y Naturópata de Fisioterapia Holística

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