Respiración celular consciente


 Para comprender mejor la Respiración Celular Consciente, primero es necesario explicar la importancia que tienen las células, las bacterias y los microorganismos que conforman nuestro organismo:

 

Ellas realizan las funciones vitales continuamente sin que nadie se lo pida (lo hacen por su propio impulso de vida), trabajan día y noche por y para nosotr@s  y lo hacen lo mejor que pueden para que toda nuestra estructura, es decir, nuestro cuerpo siga funcionando. 

 

Son inteligentes:

  • se alimentan
  • respiran
  • se reproducen
  • cuando necesitan algo lo cogen, si no lo necesitan, lo movilizan y lo sacan del cuerpo excretándolo.
  • se adaptan a nuestro medio interno y externo lo mejor que pueden con lo que tienen y con lo que les damos.

 

Todas juntas consiguen que todos los nutrientes y el oxígeno lleguen a cada tejido, a cada órgano y célula, a cada pequeño "rincón" del cuerpo, para que éste pueda seguir acompañándonos en nuestro día a dí. Nos pasamos la vida de aquí para allá, haciendo cosas, no importa si vives en la ciudad o en el campo, si eres joven, adulto o anciano. Vamos viviendo la vida a nuestro aire y al ritmo que nos marcan o que nos marcamos nosotros mismos. Y ellas consiguen sincronizarse para que cuando estamos deshidratados tengamos sed, cuando nos estemos quemando retiremos el brazo y cuando necesitamos energía nos apetezca comer. El organismo es realmente inteligente, por tanto, si algo nos duele o inquieta, quizás sea porque ya nos toca parar a escuchar, a sentir, qué es realmente lo que estamos necesitando.

 

 

"Porque él se adapta a lo que hacemos, pensamos y sentimos"

 

 

 

Con la Respiración Celular Consciente lo que hacemos es acompañar a las células a hacer esos procesos desde la presencia, estar con ellas, como ellas lo están con nosotr@s.

 

Guiamos la respiración hacia los procesos celulares (funciones vitales) de todo el organismo, deteniéndonos en cada sistema, órgano, tejido y célula, para unificar finalmente todos los elementos en uno solo, sintiendo cómo todos ellos junto a nuestra presencia podemos experimentar el todo que realmente somos. 

 

Respirar, sentir, estar, escuchar, imaginar y sobre todo dejarnos en paz por un momento y poder permitirnos nuestro propio ritmo, que muchas veces no es el que queremos que sea, (ni el que nos imponemos, ni el que nos imponen), se trata de PARAR para que las células puedan adaptarse a nuestro ritmo de vida y nosotr@s al suyo. Permitirnos SER lo que somos, dejando a un lado los roles (madre/padre, hij@, emplead@/jefe, marido/mujer, etc.) que hemos tomado en nuestra existencia durante un ratito, para habitarnos, volver a nosotros, mirar dentro, observar y sentir el cuerpo y aprender a darnos lo que nos está pidiendo.

 

Tumbarse en la camilla, dejar que todo el peso del cuerpo se sustente en ella e inhalar y exhalar con la mente en el presente. Acompañando cada respiración, cada movimiento del cuerpo y cada emoción que pueda mostrarse. Además, lo hacemos junto@s, guiaré y acompañaré el proceso contigo en todo momento y atenderemos a lo que se pueda mostrar.

 

 

 

Paula Florit Docavo

Iridóloga y Naturópata de Fisioterapia Holística

 

Terapeuta

  • Paula Florit Docavo (Naturópata e Iridóloga)

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Tarifa

  • Precio por sesión: 50€. Duración aproximada de hora y media.